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LA OSTALGIE, REMEMORANDO OTROS TIEMPOS. |
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Ostalgie es un término alemán usado para referirse a la nostalgia de la vida en tiempos de la antigua República Democrática Alemana. Es un acrónimo de las palabras Ost (Este) y Nostalgie (nostalgia). Tras la caída del Muro de Berlín en 1989 y la Reunificación alemana al año siguiente, la mayor parte de los recuerdos de la etapa socialista fueron eliminados, al tiempo que los ciudadanos de la RDA se integraban en el sistema económico y cultural occidental. Al principio, las marcas de productos de la RDA desaparecieron de las tiendas para ser sustituidas por marcas occidentales, independientemente de la calidad de unos y otros. Sin embargo, según pasaba el tiempo, algunos alemanes del Este comenzaron a sentir nostalgia de ciertos aspectos de sus vidas durante la época socialista que ya no existían bajo el capitalismo. En concreto, la Ostalgie se refiere a la nostalgia de aspectos de la cultura y el día a día de la RDA que desaparecieron tras la Reunificación.
No obstante, muchos alemanes desde ambos lados de la frontera niegan la existencia de estas divisiones culturales. Mientras, muchos negocios en Alemania se han hecho conscientes de este movimiento y han comenzado a comercializar productos que recuerdan al antiguo régimen o que imitan a los entonces existentes. Por ejemplo, es posible adquirir en la actualidad alimentos de marcas de la Alemania Oriental que habían desaparecido, obtener videos y DVD de programas de la televisión pública socialista y comprar coches de las marcas Wartburg y Trabant. Además, el tema ha sido tratado recientemente en numerosas películas, como Sonnenallee (1999) de Leander Haußmann, la exitosa Good bye, Lenin! (2003) de Wolfgang Becker y Kleinruppin forever (2004) de Carsten Fiebeler. El término Ostalgie (junto a soviet chic) se ha usado en ocasiones para referirse a la nostalgia de otros sistemas socialistas de otros países de Europa del Este, sobre todo Polonia y la ex URSS. Un icono de la "ostalgie" podría ser el Trabant, automóvil de bajo costo producido por el fabricante VEB Sachsenring Automobilwerke Zwickau, Sajonia. Fue en su tiempo el vehículo más común en la República Democrática Alemana, siendo también exportado a otros países inclusive fuera del bloque comunista. De los pocos modelos de automóviles a los que los alemanes del este tenían acceso, el Trabant era el más barato (unos 10.000 marcos orientales). Para adquirir un Trabant había que apuntarse en una lista y esperar hasta 10 años... o acudir al mercado negro. El nombre Trabant significa en alemán "compañero viajero"; popularmente se le llamaba Trabi. Se dejó de fabricar en 1991, luego de que su producción se volviera insostenible y dependiera de subsidios del gobierno alemán. La "Vita-cola" o la "Karena" (como aparece en el cortometraje) también eran marcas de bebidas exclusivas de la RDA. La Vita-cola no desapareció sino que continuó vendiendo hasta hoy día, y además con numerosos ingresos. "Bebida de gas con sabor a frutas". Vita-Cola mantenía, al igual que Coca-Cola, una "fórmula secreta", y su diferencia con la bebida de cola tradicional era que Vita-Cola añadía 50mg de Vitamina C, dando a la bebida un toque de sabor a limón. La RDA dio permiso para comercializar la bebida en 1958. Al principio solo se embotellaba en pequeñas fábricas, aunque posteriormente creció y llegó a tener, en su momento más álgido, 200 plantas embotelladoras. Vita-Cola fue, junto con Club-Cola, la principal marca de refresco de cola en la República Democrática Alemana. Cuando la RDA cayó la gran mayoría de fabricas de Vita-Cola cerraron y la bebida dejó de gozar del interés del público durante el periodo de reunificación, en favor de Coca-Cola y Pepsi, llegando incluso a dejar de comercializarse. Sin embargo, la demanda volvió a aflorar y la empresa de Turingia Thüringer Waldquell se hizo con los derechos, receta y nombre, volviendo a comercializar Vita-Cola en 1994, esta vez para toda Alemania. Actualmente es la segunda bebida de cola más consumida en Alemania del Este (siendo solo superada por Coca-Cola) y en algunas regiones como Turingia ocupa el primer puesto. Por último, cabe hablar de "Ampelmännchen", que muchos lo consideran como la máscota o el icono que recuerda toda la ostalgie de la RDA. Se trata del hombrecito luminoso de los semáforos en la época de la RDA. Este hombrecito, rojo y verde, tenía un diseño diferente al habitual; vestido con sombrero y mucho más picudo y anguloso. Ideas de otros tiempos. |
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